Un Sant Jordi desde el balcón de casa

PATRICIA MAMPEL -. El coronavirus ha ocasionado la anulación o aplazamiento de fiestas tradicionales como la Feria de Abril en Sevilla, la tomatina de Buñol o Sant Jordi en Cataluña. La ciudad condal, escenario de las imágenes más representativas de este día, lo ha celebrado de una manera más diferente. La iniciativa del Gremi de Floristes de Catalunya, #SantJordiAlsBalcons ha hecho frente al vacío de las calles vistiendo de Sant Jordi los balcones de los ciudadanos.

Cada 23 de abril Cataluña detiene su rutina para celebrar el día de Sant Jordi. En este día tan especial la ciudad de Barcelona se echa a la calle para comprar rosas, pasear entre puestos de libros y, con suerte, conocer a alguno de sus autores predilectos. Haga calor, llueva o nieve ninguna inclemencia meteorológica importa. Tampoco se piensa en el sentimiento de agobio que todo el mundo padece cuando se mete en las ramblas a ojear (o al menos intentarlo) libros. Hazañas que al terminar nos dejan pensando “el año que viene ni de coña vuelvo a bajar”. Pero lo vuelves a hacer. Porque es Sant Jordi. Y la ciudad se pone bien bonita. Bonita de gente. Pero también bonita de rosas y bonita de libros.

Fuente: Elaboración propia La22

Según datos compartidos por el Gremi de Floristes de Catalunya, cada año se venden más de seis millones de rosas. Eso es prácticamente una rosa por cada ciudadano de la comunidad autónoma. La ciudad condal se inunda de primavera con todos los tonos de rojo habidos y por haber. La Casa Batlló, convertida en buque insignia de esta celebración, normalmente asediada por turistas extranjeros en su día a día, deja paso a las miradas de esos vecinos que cualquier otro día pasan sin mirar pero que en Sant Jordi con júbilo gritan: “Espera, espera, pasemos primero por Casa Batlló anda”. Y se detienen a mitad del paseo a admirar la cantidad de rosas que visten los balcones del edificio gaudiano.

Este año los barceloneses han cogido el relevo y han sido sus balcones los que han acaparado todas las miradas. El Gremi de Floristes impulsó varias iniciativas para evitar que el entusiasmo por esta fiesta decayera y bajo el lema #SantJordiAlsBalcons instó a que la gente comprase rosas y las enviase a aquellas personas especiales. Joan Guillén, presidente del Gremi, nos habla del éxito de esta iniciativa: “En esta edición nos hemos quedado en un 10% de las ventas, pero sigue siendo más que ese 5% que habíamos pronosticado en un principio”.

Sant Jordi es un tándem. Rosas y libros cobran importancia por igual. La anulación de la fiesta también ha supuesto un mazazo para el sector del libro que concentra la mayor parte de sus ventas alrededor de este día. A raíz de esto surgió otra iniciativa: #LlibreriesObertes, una plataforma que busca fomentar la compra de libros a pequeñas librerías independientes durante el confinamiento. La Carbonera, librería de PobleSec, forma parte de ella. “No buscamos que sea un sustituto de Sant Jordi pero es una forma de no parar las ventas tan de repente. Esperaremos a ver si se celebra este Sant Jordi alternativo que propone el Ajuntament en el mes de julio”, comenta Mar, una de las propietarias.

“En esta edición nos hemos quedado en un 10% de las ventas, pero sigue siendo más que ese 5% que habíamos pronosticado en un principio”.

JOAN GUILLÉN, PRESIDENTE DEL GREMI DE FLORISTES

Hace dos semanas el Gremi y la Cámara del Libro propusieron la posibilidad de trasladar la fiesta al 23 de julio. Joan Guillén explica: “Ayer fue Sant Jordi y eso no nos lo quita nadie. Pero también existe el Sant Jordi multitudinario, lleno de gente en la calle, con libros y rosas”.

Ambos sectores han hecho un llamamiento al gobierno pidiendo una serie de ayudas que siguen sin respuesta. “Aún no nos han contestado pero bueno, están ahí y suponemos que todos piden cosas y nosotros estamos en la cola”, dice resignado Guillén.

Sin embargo, sí que es cierto que se han empezado a establecer ciertas medidas con el fin de “garantizar” la supervivencia de la cultura durante esta crisis, según explica Hugo Cortés, del departamento de Cultura de la Generalitat. Aclara que “el Gobierno ya ha aprobado un paquete de veinte medidas entre las cuales hay diez millones a interés bajo para empresas culturales, además de la no revocación de las subvenciones ya concedidas y la reprogramación de las actividades previstas”.

Debido al estado de alarma en el que nos encontramos Sant Jordi ha vivido su edición más peculiar, pero gracias a la tecnología hemos podido conectar con alguno de estos escritores que en otras ocasiones acechábamos entre la marabunta mendigando por una firma. Es el caso de Santiago Tarín. La22 ha tenido la oportunidad de entrevistarle por el último libro que acaba de publicar, “En el tsunami catalán”.

Tal y como se están desarrollando las cosas la duda de que se pueda realizar ese 23 de julio empieza a coger fuerza. Sin embargo, tal y como Joan Guillén afirma, “Sant Jordi fue el 23 de abril y eso no nos lo quita nadie”. Un Sant Jordi desde casa que ha superado las expectativas y que nos recuerda que, a pesar de la pandemia, los catalanes siguen apostando por esta tradición con la misma ilusión de siempre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: